domingo, 21 de abril de 2013

Relatos V

Redención Final

Eso ha vivido por siglos. La entidad siempre ha observado y registrado los eventos del mundo y las acciones de sus  habitantes... hasta que llegó aquel día donde todo empezó a estar mal.

Eso prefiere que le llamen Negro y en décadas recientes, la entidad ha supervisado las vidas de varias Elegidas desde el día de sus respectivos nacimientos. Vidas que evolucionaron en tragedias y es algo que ha decepcionado mucho a Eso.

Una diosa paranoica con poderes inestables es la causa de porque las vidas de las Elegidas son como son. Negro perfectamente entendió entonces la urgencia de la emergencia.

Una por una, Negro visitó a cada una de las Elegidas. Muchas escucharon atentamente lo que Eso tenía que decir, algunas estaban indecisas al respecto, otras simplemente atacaron con furia y violencia a la entidad.

Aparentemente imbatible, Negro ni siquiera fue tocado en cada uno de los combates por los que tuvo que pasar. Al final, todas las Elegidas que permanecían con dudas o que reaccionaron atacando comprendieron la gravedad de la situación y concordaron en hacer su parte.

Los sirvientes de la diosa fueron eliminados o dejados inconscientes en el asalto que Negro y las Elegidas organizaron directamente en el corazón de su territorio.

La diosa se atrevió a amenazar las vidas de las Elegidas con arruinarlas más de lo que ya estaban pero todo fue inútil: Una fuerza combinada vaporizó a la divinidad.

A lo que siguió después, las Elegidas y Negro observaron fijamente lo que quedó de la diosa: Un cráneo.

El cráneo súbitamente comenzó a hablar mientras destellaba un extraño resplandor blanquiazul. Al hablar mientras se dirigía flotando a Negro, reveló la verdad: Eso había aprisionado su propia alma dentro del cráneo.

Antes de ser la entidad inmortal que es, Negro había cometido demasiadas atrocidades y, para purgarse, decidió cometer un último acto: Asesinar a su psicótica y enloquecida madre y transferir su alma pecadora en lo que quedara de su ser. Sin saberlo, su madre había renacido secretamente años después como una constructora mística de diosas falsas por generaciones al hospedar su espíritu dentro de su cráneo junto con el alma corrompida de Eso.

Teniendo esto en mente, Negro usó la influencia que le quedaba sobre su alma y, como un efecto en cadena,  la detonó como una implosión, succionando el cráneo y el espíritu que la habitaba hasta el vació de la existencia.

Dado que la función de Negro no era actuar de ningún modo en las vidas de los mortales sino solamente observar y registrar, sabía que su lugar no era con ellos. Dado que por fin había conseguido la redención que tanto anhelaba, tenía una última cosa que hacer ante la gratitud de las Elegidas.

"No más vidas torturadas", fue lo último que dijo Negro antes de que las Elegidas aparecieran en un abrir y cerrar de ojos en lo que parecía ser una granja. Lo primero que sintieron fue que sus memorias ya no eran las mismas, tenían pensamientos satisfactorios de que habían vivido todo el tiempo vidas felices. No había ni un solo rastro de recuerdos trágicos.

Días después, en una zona desconocida, Negro escribía una crónica sobre como todas las Elegidas tenían fuertes lazos de amistad y que vivían en paz con sus seres queridos.

En una frase final, Negro mencionó un último secreto: "Me he deshecho de todo mal, incluido el mío. Pero la pregunta queda, ¿Qué soy yo? Soy todo y nada, aunque lo más mayoritario es ser un híbrido, porque estoy compuesto de todas las mujeres y hombres que maté en mi antigüedad. Les debo ese favor... y una eterna disculpa."

viernes, 12 de abril de 2013

La Transición

Somos muchos de nosotros aquí, eso es más que obvio. Tú eres uno de los más recientes miembros que se han incorporado a la magna empresa que a continuación te relataré y, por supuesto, es labor de los veteranos, como yo, darte la introducción hacia la historia de la que somos parte.

Quizá es buen momento de que me presente en primer lugar, luego me enfocaré en el resto de los detalles. Nací y viví toda mi vida mortal en el año de 1278 bajo el nombre de Eylem en un lugar otrora llamado “Constantinopla”. La verdad no puedo decir que mi antigua vida fuera tranquila considerando los efectos climáticos de las guerras que se venían dando en la época. De un sitio a otro estuve huyendo para salvar mi frágil carne y hueso, hasta que me topé con un soldado solitario que me confundió con su presa.

Estaría muerta ahora si no fuera por algo insólito que sucedió frente a mis ojos: El soldado estaba a punto de empalarme con su espada pero este se detuvo como si de repente le comenzara a doler el estómago. Su cuerpo entonces comenzó a inflarse imposiblemente hasta el punto de estallar revelando una figura humanoide femenina compuesta de luz pura en su lugar. Ella dijo que su nombre era Infinidad mientras me envolvía en su luz y pronto me vi aparecida en un lugar, en ese entonces, surrealista para mi propio entendimiento.

La sala en el que nos encontramos ahora fue el primer lugar que vi y lo primero que pregunté, en un tono de miedo, fue, ¿Por qué me trajeron a este sitio? Infinidad, con una voz relajada y casi divina, me explicó de inmediato que había sido elegida para formar parte de un grupo conocido como Los Eternos. ¿Por qué yo?, dije y ella respondió que yo cumplía con los estándares que Los Forasteros habían asignado para ciertos especímenes de la raza humana.

Noto que la confusión se apodera ahora de tu mente, no te preocupes, cuando terminemos, todo será lógico para ti. Levántate, es hora de que conozcas a Los Forasteros.

Antes de entrar a la sala donde se encuentran Los Forasteros, quiero que observes por la ventana de este corredor. Ese es el planeta Tierra, ¿Puedes ahora contemplar su increíble belleza? La naturaleza es algo indudablemente especial para este universo. Es desafortunado que solo unas pocas cosas de esta realidad lleguen a experimentarlo, pero el resultado vale mucho la pena.

Aquí están los cuatro seres que conforman a Los Forasteros: Cero, Híbrido, Infinidad y Eternidad. La primera entidad que te presentaré es Cero y eso es alguien único de su clase. Quiero que enfatices el hecho de que usé “eso” para describir su género porque no tiene ninguno, es un ser asexuado y su lenguaje está basado en sonidos musicales, y, por increíble que parezca, puedes entender fácilmente lo que dice sin necesidad de traducirlo. Su función principal es observar y registrar las probabilidades, del pasado, del presente y del futuro, que tiene cada ser vivo con un yo igual en apariencia pero diferente en acto en otro universo, en otras palabras, vigila el multiverso.

El siguiente es Híbrido, ¿Qué es lo que le notas de raro? Bueno, su primera mitad es masculina y su segunda mitad es femenina y no lo digo por ser algo combinado sino porque las dos mitades están literalmente pegadas. Su voz es, obviamente, mixta. Un consejo: no trates de hablar con esta entidad sobre anatomía porque dicha lógica no existe en él y ella. Su función principal es estar al tanto de la elección de Los Eternos: Quién es elegido y quién no puede ser elegido. Es una labor exhaustiva y necesita de tres mentes, las dos de Híbrido y la de Cero, trabajando como una sola para tomar las decisiones correctas.

A continuación te presentaré formalmente a Infinidad. Su más notable característica es la simbología de su ser intangible, el cual puede hacer cambiar hiperactivamente de blanco iluminado a negro oscuro, con sus inacabables variantes, o simplemente quedarse en un solo estado. Todo esto está siempre representado por un gran símbolo ∞ en su torso. Su conocimiento sobre todo y todos es ilimitado.

Finalmente tenemos a Eternidad. Su ser es el espacio mismo: Tú lo puedes ver y lo único que verás en él serán estrellas, planetas, soles, galaxias y otros cuerpos estelares. Probablemente entiendas que quizás él sea uno con el universo pero no es así exactamente. Él funge, además de otras especialidades, como un mapa viviente y omnipresente de todo lo que existe. Puede estar en todos los lugares y en ningún lugar a la vez. Algunas veces, él e Infinidad recogen personalmente a los que pertenecerán a Los Eternos pero  incluso estos últimos también se han dedicado a esa tarea, siempre bajo el ojo vigilante de Los Forasteros. El trabajo tiene que hacerse bien después de todo.

Ahora, pasemos a otro tema. ¿Quiénes son Los Eternos? Seres inteligentes, sin excepción, que han sido “cosechados”, como Los Forasteros lo suelen llamar, de sus lugares de origen alrededor del universo. Así es, no son solo humanos los que forman parte de las filas de este grupo.

Tras un increíblemente detallado proceso de investigación y elección por parte de Cero e Híbrido, miles o incluso millones de seres inteligentes son cosechados, traídos a sus cuarteles generales, examinados si son compatibles con sus estándares y aceptados para pasar a una fase siguiente que consistirá en el entrenamiento hasta lo extremo del cansancio del físico y la mente, esto con el fin de alcanzar una altitud suprema de nuestros seres. Al final del camino, somos dotados de un aumento a nuestras vidas, por ejemplo, yo tengo 700 años de edad y muchos Eternos por lo regular viven más allá de los 3000 años. Cuando fui cosechada por Infinidad y traída a sus cuarteles generales para convertirme, sin saberlo al principio, en una Eterna, pasé por todo lo que te he contado.

No te preocupes, las dos fases, aunque pudiesen escucharse complejas y duras, son en realidad las cosas más sencillas que en vida experimentarás. Será la transición más relajada que podrás tener.

¿Qué pasa cuando alguien no pasa de la primera fase? Los Forasteros se las ingenian para retorcer su ser, purgar lo que alguna vez había sido y convertirlo en alguien que su yo anterior nunca recordaría. Nadie ha sido rechazado gracias a esta técnica. No obstante, los problemas surgen de formas grotescas cuando nos sorprenden miembros de Los Creyentes de la Carne, infiltrados como cánceres en algunos seres ya no tan inteligentes.

Ahora que sabes todo lo anterior, es necesario pasar a este otro tema de gran importancia, ¿Quiénes son Los Creyentes de la Carne? Son nuestra antítesis y han hecho básicamente lo mismo que nosotros pero de forma contraria: Mientras nosotros alojamos a Los Eternos y los usamos para el bien del universo, ellos, al reclutar violentamente a sus víctimas sin misericordia, a veces teniéndoselas que comer en el proceso por el ansia del hambre, los sueltan por los mundos para que provoquen caos sin sentido. Algunos toman la forma exacta de sus habitantes y los hacen cometer actos irracionales, como aquel soldado que me atacó antes de pertenecer a Los Eternos, ¿Recuerdas? Él era un Creyente e Infinidad tuvo que tomar medidas drásticas para borrarlo de la existencia.

Mientras nosotros tenemos a nuestros Forasteros, los Creyentes tienen a sus Amos de la Carne. Los enlisto:

  • Antítesis de Cero: Un esqueleto que no tiene literalmente cabeza. Ejecutor y exterminador.
  • Antítesis de Híbrido: Dos cadáveres de varones y hembras cortados a la mitad, unidos con hilo quirúrgico para que el resultado fuera un obelisco viviente, un monstruo de cuatro piernas, cuatro brazos y dos mitades de torso y cabeza masculinos y femeninos. Esta bestia es una violadora extremista.
  • Antítesis de Infinidad: Una criatura con huesos fracturados por todas partes, con algunos órganos internos por fuera, y con su pútrida piel cayéndose lentamente. Posee dientes afiladísimos para morder la carne, arrancarla y devorarla, caníbal por excelencia.
  • Antítesis de Eternidad: Un ser que carece de piel y que deja expuesto sus músculos que sangran sin parar. Completo sadomasoquista.



Nuestra misión es proteger no solo el universo sino también el multiverso de esta amenaza, pero al mismo tiempo, nos aseguramos que el equilibrio de toda la existencia permanezca en pie. Somos más de mil trillones de miembros y crecemos cada segundo que pasa. Los Creyentes de la Carne, a pesar de contar con más de mil millones de miembros, aún nos siguen causando problemas.

Hemos terminado con las explicaciones con lo que encararás en tan solo unos momentos. ¿Hay algo que quieras agregar?

-Todo me ha quedado claro. Te lo agradezco mucho Eylem, aunque me queda nada más una duda y espero que me lo puedas resolver.
-Sergei, nacido en Tunguska en 1949, cosechado en 1992, te escucho.
-¿Quiénes son exactamente estos Forasteros? ¿Dioses?
-Sólo recuerda que lo preguntaste.

El Merodeador


[Bitácora del científico Gibraltar: En mi vida jamás había notado algo similar. Un Ahuizote capaz de reproducir sus pensamientos en palabras visibles para cualquiera. Uno literalmente puede ver las palabras sin necesidad de tenerlas inscritas en papel. Lo siguiente, es una transcripción de lo que este Ahuizote pensó mientras se encontraba, aparentemente, infectado por una extraña enfermedad y perdido en un bosque.]

La lluvia empezó temprano esta mañana.

Vagando en una ruta desconocida en este bosque olvidado por todo y todos, con mis extremidades inferiores pisoteando los pequeños charcos que me encontraba por el camino mientras las gotas de agua se despedazaban sobre mi cabeza y mis hombros, el olor de la humedad hizo frenar mi travesía e inmediatamente comencé a recordar algo en lo particular.

Había conocido un olor similar a este antes, pero era áspero. Mi mente me traiciona porque se niega a saber exactamente a que se refiere esta sensación, pero, tal vez, quizá no sea tan lindo como parece.

De donde vengo, cada uno de nosotros está usualmente hambrientos de ciertas “cosas” que nos gusta devorar de los vivos. Primero, tenemos que capturar a nuestras asustadas e indefensas victimas. Después, procedemos a arrancarles la vida de sus cuerpos al comer… las decoraciones externas, por una forma más formal de decir.

Realmente odiamos el interior, dejamos que los buitres se hagan cargo del trabajo. ¿Por qué estoy enfocándome en esto? Porque el olor pudo haber provenido de algo que he comido, pero ni siquiera me he atragantado con nada en años. Debe ser la carencia de hambre, lo cual es extraño.

Tan solo pensar en matar a mi comida me obliga a arrojarme al fondo de un acantilado.

Me quede mirando los infinitos muros de árboles hacia mis lados, y mientras las corrientes de aire golpeaban mi nuca, empecé a sentir tristeza, pero súbitamente cambió por algo diferente: Redención. Quizá sea por lo enigmático que este tipo de clima puede hacerle a uno. No lo sé para ser honesto, pero es cierto que es inspirador en ciertas ocasiones. Como si fuera una fuerza de influencia para la mente.

Para cuando volví en sí, habían pasado 2 horas. Estaba completamente mojado pero no importaba: no es que me dé hipotermia, no podía ni siquiera enfermarme. Ahí ya van dos características que debo enterrar profundamente en mi cerebro para recordarme que no puedo sentir estas… propiedades.

Resumí mi caminata y al estar al tanto del cielo, me di cuenta que no estaba tan oscuro como esperaba. Estos deben ser las últimas horas de la oscuridad antes que el sol salga. Pero, a pesar de mis deseos de dejar que luz me toqué como nunca antes, sé que eso será imposible. Sé que ESO, esta enfermedad mía, no me va a dejar y eso es triste… muy, muy triste.

Sin duda quiero ver esa esfera de fuego amarilla que brinda vida a cada cosa que respira en este mundo de nuevo. Y sé que no ocurrirá, jamás. Mis ojos se quemarían si osara ponerme a mí mismo a prueba.

Buscar una cueva en este lugar no es tan difícil pero debería considerarme afortunado: El agujero en el que me metí es lo suficientemente grande para que me sirva de hogar hasta que pueda encontrar respuestas para mi caso. Por ahora, debo permanecer aquí hasta que el día se extinga y la noche vuelva una vez más. Odio esto pero no tengo elección: Estoy condenado por el estatus del que soy parte.

La lluvia comenzó a reducir su poderío unos pocos minutos después. Me acomodé en una esquina cálida e intenté dormir un rato. Este fue el momento en que mi enfermedad tomó forma física, la cosa negruzca, deforme y grotesca que me ha convertido en lo que soy. Eso simplemente me susurró a los oídos:

-Cierra tus ojos ahora. Es hora de soñar.

Mis parpados se cerraron sin tener control sobre ellos, y no se abrirán sino hasta la siguiente noche. Raramente tengo sueños, pero esta vez, deseaba al menos tener uno, no importando lo patético que resultase, quería experimentar una nueva historia en mi mente. Incluso yo sabía que esta era una mentira.

La oscuridad protege mi visión. La luz lo descuartiza sin piedad. Esa es la única verdad.