lunes, 26 de noviembre de 2012

Relatos II

Lo que sigue después

Les llaman "Los Cuatro" por una razón: Ellos fueron los responsables de matar a todas las fuerzas del bien en el mundo, el cual transformaron en su patio de juegos personal.

Cuando decidieron repartirse el mundo, por gusto, optaron por emplear nombres código: El Miedo eligió el Norte; el Fraude seleccionó el Sur; el Caos conquistó el Oeste; la Oscuridad se apoderó del Este.

Alguna vez llegaron a cenar juntos. ¿El platillo? Un indefenso prisionero suplicando con sus ojos por su vida. Ese día se efectuó canibalismo y los cuatro simplemente se mostraron corteses, finos y satisfechos todo el tiempo.

Inevitablemente, se dieron cuenta de que el planeta estaba muerto. Estaba tan arruinado y condenado que ya era un punto de no retorno. A los cuatro se les ocurrió la idea de jugar a "La Ruleta": El ganador lo toma todo.

Orbe Podrido

Él obtuvo lo que quiso: Poder. Todos sus enemigos estaban muertos y dejados a la intemperie. Los restos de la guerra es algo en lo que el ganador se puso a reflexionar.

El esclavo, en condiciones de vegetal, fue llamado por su intimidante amo. Él estaba comiendo y necesitaba sal, la cual no tenía. Devorar carne cruda no era tan apetitoso como lo pensaba.

Con la sal puesta, el amo procedió a lamer la carne y chuparla una y otra y otra vez. Entonces, ahora que por fin estaba la comida disponible para la digestión, aprovechó la oportunidad para pronunciar unas palabras a su esclavo: Muchos dicen que la guerra me volvió loco... ¿Eso es cierto?

El esclavo inútilmente intentó pronunciar una palabra, después de todo, había sido lobotomizado cruelmente. El amo continuó con su discurso: Si, en verdad he enloquecido. Ven aquí y te mostraré porqué.

El esclavo se acercó y vio el banquete: El mal cocinado cadáver de uno de sus enemigos. El individuo que estás mirando se suicidó, dijo fríamente el amo.

El amo explicó que nunca había matado a nadie en su vida, él solamente rompía las mentes de sus víctimas para obligarlas a que cometan suicidio.

M...or...i...r, apenas alcanzo a articular la palabra el esclavo. ¿Tú? ¿Por qué? Muchacho, tienes mucha vida por delante, finalizó el amo con un carcajada.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Relatos I

Futuro Imperfecto

La guerra es inútil. La carne, el hueso y la sangre son inútiles también, sobre todo la muerte. Para que uno pueda realmente lograr algo, tienes que romper la mente a través del miedo.

El Infierno es un campo de entrenamiento para los enfermos bastardos que fueron a la guerra. Tenerlos ahí, matarse y destriparse a sí mismos fue tan dulce... hasta que los defensores llegaron.

El olvido perdona. Sabe como funciona el universo. Todos los sabemos, pero somos tan ciegos ante ello. Ellos creen que soy malvado... todos somos malignos de todos modos.

La Vergüenza del Ganador

El Emperador observó fijamente desde su palacio los restos del fin de la guerra. Él pronunció unas palabras a un cuerpo decapitado que tenía a un lado: "Esta guerra se supone que nunca debió suceder, ¿Por qué?"

Mientras sujetaba el cadáver y lo arrojaba desde uno de los balcones, gritó: "¡Porque nos jodimos la mente en primer lugar!" Luego se detuvo y susurró: "Estoy... condenado"

Los sirvientes rápidamente vinieron en su auxilio. El Emperador, con lagrimas en los ojos, los ignoró. Se dirigió a su habitación, y comenzó a tocar en su piano la tonada "Sonata de la Luna"