(Publicado originalmente el 29 de diciembre de 2017)
Había una vez un centauro muy grande y muy rojo que se puso a jugar tiro al blanco con todo lo que se le cruzó en el camino. Y luego un escupitajo bien colorido de Armagedón arruinó todas las esperanzas y sueños de la cuñada rosada.

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