domingo, 30 de agosto de 2026

Retrospectiva Turok (Parte 4)

(Publicado originalmente en marzo de 2010)

(Parte 3)


TUROK 3: SHADOWS OF OBLIVION

“The child is the key”

Fecha de lanzamiento: 30 de Agosto de 2000.

Plataformas: N64 y GBC

APARTADO GENERAL

Un giro radical, dícese tanto del planteamiento como del desarrollo, aparta submundos y monstruos con aires saurios, dejando paso a un escenario con tintes oscuros y criaturas del caos tremendamente molestas, pero siempre manteniendo la pauta usual, con reminiscencias a anteriores Turok, Perfect Dark o hasta a Shadow Man.

Como si se tratara una despedida, hay elementos de los mejores y más elaborados niveles de sus precuelas. En este sentido, no hay mucho que recalcar, hasta es posible que algunas localizaciones se parezcan. Si bien en lo que se han esmerado más ha sido en el diseño de nuevos mundos, más organizados y enrevesados si cabe, y que por lo menos cuenten con un amplio campo de visión sin que te bloqueen la vista enormes paredes levantadas justo enfrente, tal y como sucedía en sus predecesores.

El abanderado de la violencia gratuita y el escándalo presupuestario sigue en una forma esplendida, por lo que seguiremos viendo escenas muy crudas con mutilaciones de todo tipo. Vamos, que la satisfacción de tirarle un escopetazo entre ceja y ceja a una bestia inmunda mientras emanan borbotones de hemoglobina de su cabeza y se retuerce en el suelo, seguirá siendo tanto o más gratificante de lo que podrías haber imaginado nunca, sobre todo después de pegarte un susto de muerte al principio, de acosarte y atacarte sin piedad... su final es un premio a la valentía.

El equipo de David Dienstbier tuvo demasiados problemas en hacer un multiplayer a la altura de Goldeneye 007. Turok 2 era bueno, suave, quizás había pocos bots, y los escenarios eran sumamente pequeños. Parece que la idea de redimirse incluyendo modalidades sacadas de hasta de debajo de las piedras puede ser una buena idea. Los veteranos Bloodlust o Capture de Flag siguen entre nosotros. Hay algunas cosas que suenan a "refrito" como Monkey Tag; vaya, que hay que cazar al mono y en el caso de que tú lo seas, tendrás que huir. Otras cosas como Golden Arrow (mantener el máximo tiempo posible en tu posesión la flecha de oro) o Weapon Master (solo puedes matar con una lanza y otra arma aparte) dan algo de frescura a los tropos comunes del multijugador. No obstante, hay variantes atípicas a lo de siempre. Weapon of the War o Color Tag, por poner un ejemplo, siguen las mismas líneas que otras opciones, pero con alguna regla nueva añadida. Respecto a las modificaciones a la partida, destaca el poder definir la gravedad, velocidad de los jugadores o la cantidad de armas de las que se parten al comienzo. No está nada mal.

Acclaim también vio con buen ojo las insistentes protestas sobre el proceso de guardar la partida. Eso de viajar chorrocientosmil kilómetros para que un desafortunado gesto acabe con tu vida sin haber podido salvar tus avances es algo que ha hecho recapacitar a los programadores. Esta vez, nada de buscar por toda la pantalla o retroceder distancias vertiginosas para guardar tus progresos, ahora podemos hacerlo a nuestro modo, en el momento que queramos. Por supuesto, cuando retornemos a la partida, se hará desde el lugar donde se ha hecho la última salvada.

La eterna niebla que caracterizó a lo que vino antes es prácticamente inexistente en Turok 3, por lo que será aún más fácil observar el entorno y a los propios enemigos que pudieran encontrarse a lo lejos.

En cuanto a la durabilidad, cabe definir que un importante pilar recae en los hombros del multijugador: mucho más trabajado y reconfortante de lo que estaría uno acostumbrado. Los grados de dificultad en sí van de lo fácil hasta el súper difícil, Oblivion. Los objetivos a cumplir, los cuales se van apilando a medida que vas descubriendo mundo, no son harina de otro costal, aunque siempre viene bien la inclusión de algunos acertijos que no cansen y vuelvan monótono a un juego que pueda permitir horas de adicción.

DESARROLLO

Joshua Fireseed había regresado a su hogar en la Tierra para estar junto a sus hermanos Danielle y Joseph y contarles todo lo que había sucedido en su estancia en la Tierra Perdida mientras detenía la amenaza de Primagen. Sin embargo, los tres ignoraban el caos que enfrentarían los próximos días. En el lapso que aconteció entre el regreso y el incidente de los Flesh Eaters, el esposo de Danielle, Bryan murió por causas misteriosas. El incidente llegó inmediatamente después de que Joshua tuviera una bizarra pesadilla en el que estaba en unas instalaciones secretas para rescatar a un niño. De repente, unos Flesh Eaters llegaban y mataban con facilidad a Joshua. Sabiendo esto y recordando las batallas que tuvo con esas criaturas, supo que la fuerza que estaba conspirando estaba acercándose cada vez más y más a su cometido. Joshua no pudo conciliar el sueño después de eso, así que decidió salir de la casa y quedarse en el pórtico hasta que amaneciera. El comportamiento de Joshua captó la atención de Danielle quien fue a decirle que han servido de mucho sus palabras y consuelos luego de la pérdida de Bryan. Repentinamente, un sobresaltado Joshua comienza a explicar a su hermana el sueño que tuvo en el que no comprendía lo que le vino a la mente pero sabe con seguridad que el mensaje “el niño es la llave” es primordial para salvar el linaje Fireseed y que pase lo que pase, el linaje debe de existir para evitar algo que Joshua llama “Oblivion”.


Llegada la noche, tres caóticos Flesh Eaters irrumpen sigilosamente en el hogar de los Fireseed con el único objetivo de terminar con la vida de Joshua. Al ingresar en la habitación del legendario cazador, los tres Flesh Eaters se disponen a atacar, pero Joshua inesperadamente se levanta (había estado fingiendo su sueño) y mata a los tres Flesh Eaters de un solo disparo. Dos Flesh Eaters que se encontraban en la planta baja de la casa escuchan el disparo y van a la ayuda de sus hermanos solo para ser atacados inmediatamente. Danielle y Joseph son despertados por el tiroteo del segundo piso. Mientras Joshua enfrenta a las criaturas, este les dice que se larguen de la casa, que ya no podían hacer nada para salvar su vida. Terminando de decir esto, con la guardia baja, es herido de muerte por un Flesh Eater que lo derrumba por las escaleras. Sabiendo que el fin se acerca, Joshua decide activar la cuenta regresiva de una granada lumínica mientras le insiste a Danielle y Joseph que se vayan de una vez. Apenas tienen tiempo de despedirse de su hermano. Abandonando la casa para subir a una camioneta y acelerar a toda velocidad, la granada detona y la explosión se ve a lo lejos. Joshua ha muerto. Los hermanos aún no habían terminado de lamentar su perdida cuando un Pur-linn inesperadamente los derriba de la camioneta, el Pur-linn está decidido a matarlos cuando un disparo atraviesa su cráneo, matándolo instantáneamente. La consejera Adon aparece a través de un portal, diciéndoles a Danielle y Jospeh que la sigan.

Adon, Jospeh y Danielle son transportados al centro de la cámara del Concilio de Voces para discutir el asunto de la muerte de Joshua. Muchos de los miembros del Concilio suenan paranoicos dado que uno de los Fireseed, el portador del manto Turok, el ancla de los mundos, había fallecido, pero era cierto que luego de su pérdida, alguien debe tomar el rol de “el hijo de la piedra” para combatir a las huestes del ente Oblivion (dependerá de la decisión del jugador, elegir a Danielle o a Joseph para ser el nuevo Turok). Luego de elección, Jospeh y Danielle son enviados a una ciudad de la Tierra con la asistencia de Adon para investigar un agujero en el cielo que se había abierto debido al poder de Oblivion. Los dos Fireseed abren su camino por la ciudad infestada de mutantes y zombis hasta llegar al techo de un edificio que conecta directamente con el agujero. Ahí observan el poder de Oblivion, introduciendo sus parásitos a una aeronave policiaca, transformándola en un mutante más. La batalla es rápida y así como termina, el armatoste mutante colapsa y un portal aparece detrás de los Fireseed. Misión cumplida, al siguiente objetivo. 

El nuevo portal los lleva a unas instalaciones militares; la influencia de Oblivion es tal que había manipulado la base entera para hacer suyos los extraños experimentos genéticos que se hacían en ese lugar. Joseph y Danielle abren su camino hasta llegar al experimento clasificado de la base: el mutante anfibio, Xiphias. La criatura se movía y atacaba con una locura total, pero al final seria inevitablemente derrotado al caerle un submarino sobre la cabeza. Los hermanos Fireseed localizan después un túnel debajo del agua, la cual los lleva a unas ruinas que indican el paso a la Tierra Perdida. Ahí encuentran a Adon, quien les explica el porqué de todos estos acontecimientos: Oblivion quiere ver extinto al linaje Fireseed y hará lo que sea con tal de que eso ocurra. Acto seguido, Joseph y Danielle son transportados al basurero de la Tierra Perdida, pues ahí está el camino que los puede llevar a una antigua zona arqueológica. En su trayecto, los cazadores enfrentan a más mutantes y asesinos quienes protegen las instalaciones de una presa. Más adelante, llegan a un edificio abandonado en el que en su interior se topan con un su guardián: un crustáceo denominado Ophistor. Su furia es incontenible pero su inteligencia no lo era tanto, suficiente para llevarlo a su perdición, atrapado en un sendero subterráneo que no solo lo aplasta, sino que deja el camino libre para un lugar sagrado en el que alguna vez estuvo el patriarca de los Fireseed, el mismísimo Tal’Set. La jungla donde todo comenzó. Al merodear por este nuevo sitio, los hermanos cazadores de inmediato sienten la conexión que tienen con sus ancestros a través de un intenso déjà-vu. Un momento después, Joseph y Danielle toman caminos separados para dar con un templo a la vez de encontrar dos gemas elementales las cuales sirven para abrir la puerta de la guarida de Oblivion. Aquí, los cazadores se topan con guerreros vudú quienes protegen la gema del agua. Al final, los Fireseed obtienen la gema elemental y llegan a otro templo custodiado por unos Flesh Eaters. Al acabar con ellos se revela un pasadizo secreto que los conduce a unas grutas volcánicas. En esta nueva zona de lava donde los seres de fuego, los Fireborns, merodean, los hermanos interceptan a una criatura diferente: Un fireborn alfa. Las balas no le hacen daño pero su propio ambiente se convierte en su mayor debilidad, por lo que lo aprovechan para petrificar la lava donde la criatura se posaba, debilitando su coraza y dejándolo al descubierto para cualquier tipo de ataque y su inminente derrota. Su caída revela la localización de la gema elemental del fuego, así que ahora, con las dos gemas en su posesión, abren las compuertas, al fin, a la guarida de Oblivion.


El interior es muy silencioso pero las apariencias engañan, puesto que dos Flesh Eaters sacerdotales hacen acto de aparición. Ellos empiezan a explicar a los cazadores que enfrentar a Oblivion es una pérdida de tiempo y una misión suicida, de manera que morirán de una forma lenta y horrible. Ignorando esta declaración, los Fireseed acaban con los Flesh Eaters, solo para encontrarse con un portal que los lleva directamente a los cuarteles generales de Oblivion. Todo el lugar está plagado de los también llamados hijos de la oscuridad. Los cazadores sabían muy bien con qué estaban lidiando y estaban conscientes de que este lugar podría suponer su muerte, pero a pesar de ello, y con optimismo, Danielle y Joseph logran abrirse paso a través del cuartel y finalmente llegaron a una enorme cámara con un niño solitario en el centro del cuarto. Antes de entrar del todo, Adon se les une, siguiendo la ruta de los cazadores. Lo que tanto se decía que “el niño es la llave” por fin los lleva a la causa de todo, sin embargo, todo era una fachada. Adon detecta una repentina energía caótica potente y dicha energía solo puede poseerla un ser en todo el universo: Oblivion. Pronto, el rostro del niño cambia y se transforma en algo grotesco, atacando sin dudar a Danielle. Un disparo de Adon repele su ataque pero eso solo sería un aviso de que la verdad se encuentra frente a sus ojos. El niño comienza a burlarse histéricamente con una voz enfermiza, la antesala para que consiga mutar en una horrenda y masiva bestia: Oblivion en persona. La enorme bestia empieza a atacar a los presentes con toda su furia, pues el leviatán es salvaje y ataca sin piedad a todo lo que se mueva. Es ahí cuando Joseph, Danielle y Adon se organizan para detener a Oblivion de una vez por todas. El hueco de su abdomen desfigurado es la llave para derrotarlo. Todas sus armas se enfocan a ese punto y rápidamente descubren que cada impacto le produce un leve dolor a Oblivion, dolores que gradualmente aumentan hasta el punto en que a la bestia le explota la esfera azul que trae consigo para regenerarse y, con ello, una reacción en cadena hace efecto a través de su cuerpo que le hace estallar la cabeza. El cuerpo de Oblivion se había desvanecido, pero un deforme y grande gusano sale de su cadáver: Su esencia. Los tres guerreros presentes no logran alcanzarlo a tiempo ya que este huye a través de un conducto pequeño. La trinidad se abre paso hacia el final de los túneles siguientes, en los cuales creen que la esencia podría salir mientras un bastión de Flesh Eaters intenta frenar sus avances. Su camino finalmente los lleva al cuarto donde supuestamente se encontraría la esencia solo para tener un inesperado descubrimiento.


En un rincón estaba Joshua quien aparentemente había sobrevivido a la explosión de su hogar. Danielle y Joseph están lo suficientemente confundidos y alterados para creer lo que están viendo, pero la fachada cae cuando Adon ve a través del velo y le dispara repentinamente a Joshua ante las protestas de Danielle. Evidentemente no es suficiente, pues el nuevo híbrido se levanta, vociferando que si quieren salvar al mundo, tendrán que llevar a cabo el sacrificio máximo: la muerte de Joshua. Oblivion necesitaba un huésped, un plan de contingencia en caso de que sus planes se vinieran abajo, y el mejor plan es poseer el cuerpo del mejor del legendario cazador. La fusión de la esencia y Joshua han creado un maniático enloquecido empeñado en matar todo lo que se mueva. La batalla es difícil, en especial por el dilema de atacar a un Fireseed, a un miembro esencial del linaje Turok, aunque al final no había alternativa alguna más que seguir luchando. Después de una ardua batalla, Joshua expulsa la esencia para que esta sea inmediatamente vaporizada por completo por la canalización de la energía artefactos que beben de la misma fuente que dio origen al universo. Oblivion había finalmente dejado de existir pero ahora se encontraban ante una dolorosa verdad: Joshua estaba agonizando y preparado para morir. Ante tales circunstancias, Danielle se acerca a su hermano y este, antes de morir, le revela un secreto que se remonta antes de la muerte de Bryan: Danielle está embarazada y ahora el ser que vendrá se convertiría en alguien especial para el futuro próximo a venir. Al mismo tiempo, la verdad de “el niño es la llave” se revela, pues nunca se trató de la fachada que Oblivion había construido para sí mismo, para confundir, todo este tiempo siempre se trató del bebé de Danielle. Joshua muere mientras los hermanos Fireseed recogen los pedazos de la batalla que habían ganado en contra de Oblivion.

Mientras tanto, en el Concilio de Voces, la corrupción del Concilio es clara a la vez que Adon insiste en que puede salvar el alma de Joshua. De que removerlo de la jugada es lo peor que podría pasar. El Concilio responde con negativas de que tal cosa es imposible, ni siquiera sería la adecuada para el orden actual, a lo que Adon estalla, levantando la voz y diciendo que todo por lo que había luchado para la preservación del legado de su madre se ha convertido en algo demasiado corrosivo como para continuar con la representación del Concilio. Con su devoción rota y dispuesta a rescatar a Joshua del mismísimo olvido, Adon abandona al Concilio e inicia su propia odisea. Los miembros del Concilio no tienen palabras para lo que acaban de atestiguar, pero eso no deja que la furia y la paranoia los invada. Poco tiempo después de la partida de Adon, una gallyanense llamada Yvree es llamada por el Concilio para que se le asigne una misión especial: Adon se ha vuelto muy peligrosa y necesita ser detenida a toda costa. En la oscuridad, mientras Yvree acepta la misión, el aura de corrupción y maldad se percibe por todas partes…

PERSONAJES

Joshua Fireseed: Cazador de dinosaurios. Después de la erradicación total de la influencia de Primagen sobre la Tierra Perdida y el universo, Joshua regresa a la Tierra junto a sus hermanos Danielle y Joseph y a su cuñado Bryan. Después de la misteriosa muerte de Bryan, Joshua le dedica todo el tiempo del mundo a sus hermanos hasta el fatídico día en el que comenzó a tener pesadillas con los Flesh Eaters y donde un enigmático niño estaba en el centro de todo. Posteriormente, el asalto de las criaturas en su hogar conlleva a la huida de sus hermanos, la destrucción de su hogar y su sacrificio. Después de la caída de Oblivion, Danielle y Joseph interceptan a un Joshua más que vivo en un cuarto remoto de las instalaciones generales del ente, pero ahora, poseído por la esencia de Oblivion. Joshua había sido sacado de la explosión de su hogar por Oblivion quien lo usó como un salvoconducto para su esencia. Luego de la aniquilación total de Oblivion, Joshua le revela antes de morir un secreto a su hermana Danielle: está embarazada de Bryan. Tras decir esto, Joshua muere.


Danielle Fireseed: Hermana de Joshua y Joseph, cazadora. Después de la muerte de su esposo, Bryan, la relación con sus hermanos llegó se volvió más cercana que antes dado que ellos se convirtieron en un abrir y cerrar de ojos en los únicos miembros del linaje Fireseed. La protección de cada uno es vital para la existencia del manto sagrado de Turok. Luego del ataque de los Flesh Eaters, Danielle y Joseph huyen de su hogar, no sin antes de despedirse de su hermano Joshua quien tomó la decisión de quedarse atrás para terminar con el ataque de las criaturas. A pesar de todo ello, Danielle mantiene su optimismo adelante, incluso ante la presencia del ente Oblivion y la revelación final después de su destrucción definitiva.


Joseph Fireseed: Hermano menor de los hermanos Fireseed, cazador. Joseph es un individuo que no se preocupa mucho por las cosas que suceden alrededor, rara vez sonríe, pero de acuerdo a Joshua y Danielle, es un tipo con un buen sentido del humor. La llegada de los Flesh Eaters a su hogar lo obliga a actuar rápido para proteger no solo su apellido sino también a la única familia que le queda. Todo extraño que ose amenazarlos recibirá el castigo de su vida.


Bryan: Durante el tiempo en el que Joshua estuvo entre la Tierra y la Tierra Perdida, Bryan tuvo una relación romántica con Danielle, una vida que terminó abruptamente a consecuencia de su misteriosa muerte. Se presume que él fue la primera víctima de los Flesh Eaters tras la caída del dios cósmico Primagen, como un acto de venganza que se extendería a la familia Fireseed y, en especial, a Joshua. Incluso en su ausencia, él sería pieza clave en desentrañar el acertijo de “el niño es la llave”, pues todo se trató en el hijo que espera Danielle. Según Joshua, el nuevo miembro de la familia será especial para el futuro mismo del linaje Turok. Debe ser protegido a toda costa.


Adon: Prosiguiendo sus labores como representante del Concilio de Voces, sus investigaciones durante el levantamiento de Primagen revelaron que había alguien más entre bambalinas, una entidad que conspiraba contra Joshua, algo o alguien escondido entre lo más oscuro del universo. Pronto, sus temores se vuelven reales cuando el hogar de los Fireseed en la Tierra es atacado por los Flesh Eaters. Adon va al auxilio de los sobrevivientes, dos jóvenes cazadores que huyeron de su hogar ahora en ruinas: Danielle y Joseph. Adon se convierte entonces en la guía de los hermanos Fireseed para detener a la entidad ahora confirmada como Oblivion, el ser detrás de todo esto. En idas y vueltas entre los Fireseed y el Concilio de Voices, Adon tenía otra misión que el Concilio no quería que se enterara: salvar el alma de Joshua. Tras la caída de Oblivion, el Concilio descubre su conspiración y ordenan a su vocera que desista de inmediato. Adon, enfurecida por estas órdenes restrictivas, abandona su posición, dejando a los miembros del Concilio más paranoicos de lo usual.


The Council of Voices (Lazarus Concordance): Los líderes de la Tierra Perdida, enclaustrados en la ciudad capital Gallyana, abandonaron sus cuerpos mortales para ascender a recipientes artificiales. Los iniciadores de esta organización llevan a cabo reuniones para preservar la paz y el orden en su mundo, sin embargo, a través de los años este tipo de orden se ha desgajado en la más profunda de todas las corrupciones, convirtiendo a los miembros del Concilio en seres que solo buscan un oscuro propósito el cual ni los Fireseed, ni Adon, ni todos los habitantes de la Tierra Perdida saben de ello. Conservando esta actitud corrupta camuflajeada de orden para los visitantes, el Concilio orquestó las caídas de Primagen y Oblivion, manipulando en secreto a todo aquel ser que le tocara el turno de controlar la amenaza. El Concilio no está dispuesto a que sus sirvientes les den la espalda. Matarán a todo traidor con tal de que sus fines corrosivos se cumplan.


Oblivion: Este repulsivo dios cósmico goza de limpiar y devorar los planetas que encuentra a su paso de todo ser, no importando si están muertos o vivos. Para los vivos, Oblivion se convierte en un virus que devora los órganos de sus huéspedes. La bestia tiene un origen desconocido, pero es bien sabido que este ente alguna vez fue el más allegado a su ídolo, el también dios Primagen, hasta el día de su muerte. La entidad puso a su disposición a los Flesh Eaters para detener el avance de Joshua sobre las fuerzas de Primagen, sin embargo, fracasó y Primagen terminó vaporizado por los tótems de su propia tecnología. A partir de entonces, Oblivion se cansó de esperar y decidió actuar inmediatamente para eliminar todo rastro de los Fireseed sobre el universo. Luego de infectar directamente a una ciudad en la Tierra, Oblivion usó todos los recursos en su poder para frenar a los Fireseed sobrevivientes. Los Fireseed acabaron con toda influencia del ente hasta descubrir el origen de su estancia: Oblivion no solo causó todo ese alboroto, también usó la manipulación a su favor para transformarse en un niño indefenso, el cual era todo lo contrario, al empezar a mutar en su verdadera forma. Oblivion fue finalmente derribado, pero su esencia escapó de su cuerpo para poseer a un Joshua más que vivo. Luego de la batalla, la esencia fue finalmente destruida por Danielle y Joseph, borrando todo rastro de su existencia de la faz del universo.


Yvree: Oriunda de la ciudad capital de la Tierra Perdida, Gallyana, ella recibe el papel de nueva representante del Concilio de Voces tras la renuncia de Adon. Su misión es eliminar a Adon por cualquier vía necesaria. Yvree acepta la encomienda con un gesto secreto y malvado…


ARMAS

D = Danielle

J = Joseph

Tomahawk (D): Un hacha común y corriente. Con esta arma puedes eliminar a todo aquel enemigo débil que te encuentres en tu camino (como los crustáceos antropomorfos mutantes del primer nivel). Es tu arma básica de todo el juego, así nada más.

Blade (J): Otra arma básica con la que inicias el juego. A diferencia del cuchillo de Dinosaur Hunter, esta arma es más larga y tiene bastante parecido a un machete. El rango de ataque de esta arma la hace fallar a menudo pero igual funciona para matar a los perros mutantes o a los cuadrupedos mutantes.

Spear: Esta arma es exclusiva del multiplayer. Es una lanza común, así que si quieres algo básico para enfrentarte a las hordas de enemigos que te acechan, puedes enterrarles la filosa chuchilla en sus vientres y sacarles todo el jugo rojo que puedas de los interiores.

Storm Bow (J): Esta podría ser como una evolución, en el más sentido de la palabra, del Tek Bow. Más que nada es un arco extendido y sujeto hecho de metal para evitar temblores al momento de atacar con tus flechas explosivas. Esta arma es útil para eliminar a enemigos como los soldados de infantería.


Silenced Pistol (D): Un accesorio especial en la parte delantera de la pistola la ayuda a convertirse en algo digno para el sigilo. Por supuesto, si quieres entrarle con todo, usar tu propio cuerpo como carne de cañón, y dispararle a todo lo que se mueva, también existe esa opción.

Sniper Rifle (J): Nada fuera de lo ordinario. Enfocas al objetivo, haces la precisión correcta, disparas y adiós cabeza.


Fireswarm (D): ¿Una nueva evolución para la escopeta? Claro que sí. Su doble cañón sigue inamovible, pero su diferencia radica en el pequeño depósito amarillo que tiene al lado. Al disparar, lanza una descarga de fuego que logra chamuscar al enemigo que te encuentres enfrente. Muy útil en verdad.


Vampire Gun: Esta extraña arma puede describirse como un hígado bovino con cuernos en sus lados y puntos blancos en su parte superior que asemejan a una columna vertebral. Al final del todo, hay un orificio en el “hígado” por el que es donde puedes disparar… o al menos eso piensas en un inicio. Una buena forma de usar esta arma seria como un auxiliador por si tu energía está baja (altamente vital en dificultades altas). Nada más acércate a un enemigo, pégatele y úsala para drenarle toda su energía y restablecer la tuya. Una vez que hayas terminado, observa el larguirucho y seco cadáver de tu enemigo.


Cerebral Burst (D): Si creías que la Cerebral Bore era nauseabunda con los cráneos de sus víctimas, espera a ver su evolución. Esta arma puede parecer en apariencia lo mismo que su predecesora, incluso su estilo de disparo es el mismo, pero una vez que toca el cráneo de su objetivo, tienes la oportunidad de usar el taladro como detonador para reventar cuando quieras a tu víctima.


Cerebral Possessor (J): Una variante de la Cerebral Burst. Ésta copia exactamente el mismo estilo de disparo de la Cerebral Bore, la única diferencia es que cuando el taladro se llega a enterrar en el cráneo de la víctima, puedes controlar al enemigo y dirigirlo hacia otro para hacer una bonita chuza.


RPG Launcher (D): Una actualización del clásico lanzacohetes, la diferencia es su evidente aumento de poder cuando lanza un misil uno tras otro, tras otro, tras otro, para reventar al enemigo cuantas veces se desee, aunque con el primer impacto ya lo hayas mandado al otro mundo.


PSG [Personal Singularity Generator]: Heredando la naturaleza colectiva del Chronoscepter y la Nuke, la PSG es parecido a un boiler de gas retorcido y con un tubo que conecta de su envase de cristal a su sensor de recarga de agujeros negros… momento, ¿acaso dije “agujeros negros”? Sí, eso es cierto. La PSG puede disparar pequeños pero poderosos vórtices de materia negativa que se tragaran a cualquier buitre que ose estar en el lugar y momento equivocado volviéndolos pilas de carne tras una masiva implosión. El afecto del agujero negro puede succionarte a ti también, así que aléjate si no quieres morir, pero si estás usando trucos como el de la invencibilidad, ni te preocupes por ello. El efecto absorbente del agujero negro es tal que incluso se jala momentáneamente a su interior el ambiente que lo rodea sin pasar a nada grave.



LUGARES

The City: Cuando Oblivion comenzó a propagar su influencia sobre esta ciudad, muchos de los habitantes se convirtieron en mutantes y zombis, incluyendo a los animales. Los pocos sobrevivientes tuvieron que abstenerse a no salir a los exteriores de la ciudad ya que se había decretado ley marcial y, por ello, cualquiera que cruce las mallas de seguridad será abatido a balazos por la policía local y sus enormes maquinas bípedas (su famosa frase: “Martial Law will be enforced. Halt, stay back” / “Se hará cumplir la ley marcial. Alto, aléjate”). El agujero en el cielo fue creado por Oblivion para tener una presencia no física en la Tierra, pero Danielle y Joseph logran revertir esa presencia al derribar a una fuerza de Oblivion que había infectado a una nave policiaca.


Military Base: En la Tierra una vez más, la influencia de Oblivion se hace presente en los soldados que custodian esta base militar, volviéndolos unos siervos hipnotizados que atacan a todo lo que se movía. Esto llegó casi a un punto grave cuando mecanismos de ojivas nucleares comenzaron a activarse, aunque al final fueron desactivadas, no obstante, la consecuencia de hacer esto propició inmediatamente la liberación de grotescos experimentos secretos híbridos que combinan humanos con anfibios. Finalmente, el experimento confidencial final de la base militar es revelado como un mutante anfibio llamado Xiphias, el cual no opone mucha resistencia, ni siquiera cuando su ojo explota. Al final, la criatura conocería su final al estrellarle un pequeño submarino sobre la cabeza.


Lost Land Junkyard: Este lugar es tal cual lo que es, el basurero de la Tierra Perdida, pero también un atajo para la zona de las ruinas arqueológicas. En este lugar merodean mutantes, cazadores cyborgs, pur-linns, velociraptores y Compsognathus (para los cuates, los “chompies”), todos empeñados en eliminar a los intrusos, en este caso, a los Fireseed. Al recorrer este misterioso lugar, Danielle y Joseph se topan con una presa, la cual al rellenarla al máximo revela un camino hacia un edificio aparentemente abandonado. En su interior, un crustáceo gigante deforme llamado Ophistor aguarda. Tras la batalla, el Ophistor cae por un agujero que provoca que se abra una salida a la antigua zona arqueológica que buscan los Fireseed.


The Jungle: Sorpresa, sorpresa. Para todos aquellos que hayan jugado Turok: Dinosaur Hunter, reconocerán con seguridad este lugar. Un regreso al pasado literalmente. Al llegar a esta zona, Danielle y Joseph sufren una especie de déjà-vu que los hace pensar que alguna vez ellos o alguien más vinculado a su línea de sangre estuvieron allí. Tienen razón, es solo una visión de sangre que comparten con su ancestro Tal’Set, quien estuvo en estos lugares hace mucho tiempo. Al avanzar por el sitio, es claro que el tiempo hizo de las suyas en este lugar. Ahora ya no son soldados los que vagabundean por aquí, son guerreros tribales que practican vudú. Siguiendo con la travesía, los Fireseed encuentran la puerta hacia los cuarteles generales de Oblivion, pero necesitan de dos piedras elementales si quieren continuar. Una de ellas la posee un guerrero supuestamente inmortal que termina empalado y carbonizado en una trampa que él mismo utilizaba. La otra piedra elemental está en una zona de fuego.


Volcano Depths: Con tal de conseguir la segunda piedra elemental, los Fireseed tienen que adentrarse en un territorio de Fireborns, seres de fuego parecidos a los endtrails de Primagen. Este pequeño lugar, a pesar de las apariencias, resguarda a un Alpha Fireborn que custodia la codiciada piedra elemental. Después del enfrentamiento con la bestia, durante la cual había mucha lava expuesta en su totalidad, los Firessed obtienen la piedra elemental. Con las dos en su posesión, logran abrir la puerta que conduce a los cuarteles generales de Oblivion.


Oblivion HQ: Este lugar carente de vida en apariencia es en realidad una oscura fortaleza que está infestada de Flesh Eaters, todos ellos dispuestos a evitar que Danielle y Joseph lleguen a Oblivion. El lugar es enorme, mecanizado, con grandes abismos y gigantescos transportes. Al final del todo, la grotesca abominación Oblivion aguarda en un enorme cuarto forrado de acero y roca, primero usando un camuflaje en apariencia inocente para engañar tanto a los hermanos Fireseed como a la vidente Adon. Los cuarteles generales son laberinticos con porciones mineras e infestadas de Flesh Eaters y, por supuesto, con alguno que otro cuarto secreto descabellado abundando por ahí.

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