lunes, 17 de octubre de 2011

El caotico orden

Primera parte

Uniendo los cabos sueltos de la macabra historia de Pokémon que escribí hace ya tiempo, he aquí la segunda parte de una historia que seguramente dará mucho de qué hablar sobre el futuro de este tipo.

Disfrutad entonces =)

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El regreso a la civilización fue algo extraño. Claro, el mundo se salvo del olvido absoluto, pero parecía que había quedado una tarea más pendiente. Uno que involucraba la redención.

¿Quieres saber cómo termino todo? Ven, acércate y te lo contare.

Luego de sacarle a golpes a Darkrai las respuestas tan ocultas que necesitábamos para comprender los siniestros actos del conquistador del mundo y compañía, los 25 miembros que conformamos a la Legión del Poder nos encaminamos al palacio de ese engendro. En el camino nos encontramos con un demacrado Regigigas quien se esforzaba por tratar de llegar a algún lugar en vano al arrastrarse por el suelo luego de que Deoxys le rompiera las piernas en el asalto a nuestro cuartel general. El coloso se dio la vuelta y comenzó a insultarnos y a decir incoherencias que no tenían lógica alguna, el imbécil había perdido la cabeza pero la perdió por completo luego de que lo mate ahí mismo con Lucario y Deoxys atestiguando la ejecución.

Para asegurarnos de que Darkrai no cometiera estupidez alguna dentro del cuartel, nos lo llevamos con nosotros, encadenado y custodiado por Groudon. Las fuerzas de Sceptile estaban conformadas por cientos de miles, éramos básicamente la Legión contra el mundo. Pero si pudimos vencer al ejército de Regigigas, era claro que podríamos hacer frente contra a lo que nos íbamos enfrentar.

Llegamos al monte Lambda, o lo que es lo mismo, a los exteriores del palacio de Sceptile. Ahí, un número inimaginable de soldados ya nos estaban esperando, fue precisamente ahí cuando Rayquaza dio la orden para abalanzarnos contra todo ese mar casi infinito de militares. Al principio tuve la concepción de que enfrentar al ejército de ese loco idealista era una locura pero después me di cuenta de que todos nosotros los 25 éramos básicamente la hegemonía del poder en el mundo entero, claro está que enfocarse en esa percepción nos llevaría al fracaso así que decidimos actuar como una sola entidad, como todo buen grupo sabe hacer: Trabajar unidos.

No pasaron ni 2 minutos en pleno combate cuando ya observaba a varios soldados volar por los aires. Los colosos Regirock, Regigrass, Registell, Palkia y Dalgia eran como nuestros informantes, dado que podían observar el panorama de esta guerra desde una altura envidiable. A esto se sumaban Lugia, Ho-oh, Moltres, Articuno, Zapdos, Latios y Latias quienes nos proveían desde una visión aérea sobre el avance de la infantería militar.

La milicia de Sceptile se nos dejaba caer sobre nosotros como rocas enormes indetenibles que caen de un risco, nosotros por lo tanto, seguimos contraatacando, dejando a tantos soldados fuera de combate como fuera posible. Conforme transcurrían los minutos, más y más miembros de las fuerzas de Sceptile se añadían como parásitos a la masiva oleada que estábamos combatiendo. La zona entera estaba prácticamente forrada de ellos. Con nosotros en el núcleo de todo.

Desconozco cuanto tiempo paso durante esta guerra pero deduzco que fueron más de 9 horas las que nos tomo vencer totalmente a todo lo que ese cabrón desquiciado nos lanzo encima.

Al término de este pandemonio, nos encontrábamos profundamente exhaustos y observando el tiradero de cuerpos inconscientes que habíamos dejado… creo que solo el 2% pereció bajo mis manos y las de Deoxys y eso solo porque eran esos malnacidos corruptos y caníbales como Sceptile. En un momento de descanso, aproveche la oportunidad para leer las mentes de mis camaradas, de lo que descubrí no quedaba duda, todos en algún momento pensaron que iban a morir en esta guerra… no los culpo, yo también llegue a tener ese pensamiento en un determinado punto.

Poco después, Rayquaza se acerco a mí para preguntarme por Groudon y Darkrai (Quienes se mantuvieron al margen de la guerra para evitar alguna fuga del ser oscuro) y por algo más. El jefe me sugirió eliminar los recuerdo de Sceptile y su tiránica autoridad de las mentes de cada uno de sus soldados… y eso fue lo que hice exactamente. Uno a uno pasó por la limpieza mental a la vez de descubrir la cruel verdad de su titiritero. El proceso entero me tomo dos días completos, pero la recompensa fue grata: No solo la Legión estaba completamente recuperada de la guerra con el ejército sino que ahora, teníamos a ese mismo ejército de nuestro lado. Jirachi incluso me dijo que “tenemos el millón por ciento de oportunidad para derrocar a ese bastardo”. Eso era algo con la cual muchos concordaban pero ni yo, ni Rayquaza, Deoxys o Lucario estábamos completamente seguros de tal idea… tratar siquiera de pensar en confiarnos en la victoria era una locura.

Nos acercamos al patio del palacio de Sceptile, era un lugar bastante grande para guarecer a un ejército de proporciones colosales. Ahí instalamos a los soldados en espera de instrucciones por Rayquaza, y nos llevamos al comandante de la fuerzas de elite: Zoroark. Él estaba bastante molesto y muy frustrado de haber creído en un loco como Sceptile, el dijo que si trababa combate con él, le iba a dar un tiro en la cabeza y arrojar su cuerpo al fuego. No lo culpo, todos teníamos nuestras razones para matar a ese enfermo hijo de puta.

Los que entramos finalmente al palacio fuimos Rayquaza, Mew, Celebi, Deoxys, Lucario, Lugia, Groudon (Acompañado de Darkrai), Regirock, Registell, Lucario y un servidor. El resto se quedo afuera con Palkia al mando para organizar al ejercito y devolverlos a sus respectivos territorios de origen, el mundo se ha vuelto un sitio de anarquía a partir de que comenzó la guerra y era necesario restablecer el orden.

El interior del palacio era muy inusual, las cortinas de que solían cubrir las ventanas alrededor de la sala estaban destrozadas, cubiertas de polvo y totalmente pisoteadas. El resto del lugar estaba igual de desordenado, como si un tornado hubiera pasado por el sitio, arrasando con todo lo que se encontrase a su paso. En el centro del lugar se podía observar una estatua muy perturbadora que me dejo un mal sabor de boca al saber que el tipo con una pose victoriosa, bañada en oro puro, era el desgraciado de Sceptile, su efigie estaba sosteniendo las cabezas decapitadas de Blaziken y Gyrados, estas simplemente eran unas reproducciones hechas en metal de muy mala calidad. Entonces me dirigí a Groudon y le dije: “Derrite esa mierda, ¿Quieres?”

Proseguimos entonces. Mientras más avanzábamos más nos percatábamos de los cuadros colgados en las paredes que eran básicamente recortes de periódico sobre los “logros” de ese cabrón. El eje de este museo de las mentiras tenía como figura emblemática a un cuadro de 7 metros de alto y 5 de ancho que mostraba, de nuevo a Sceptile, con una pose relajada y siniestra, el tipo sentado en un trono chapeado de piedras preciosas, sonriendo diabólicamente mientras tenia la mirada penetrante hacia nosotros como si nos estuviera observando. Tal vez eso era una técnica mas para obligar a sus sirvientes a servirle de por vida.

Recorrimos todo el palacio, pero no había señal de él por ningún lado. Incluso con mi análisis mental del edificio, no pude ubicarlo. No fue hasta que el pesado de Regirock se tropezó con una pequeña manija en el suelo ubicado en donde jamás habíamos pensado en que estuviese: En la cocina.

Era un enorme agujero, el cual fue de gran ayuda para que todos pudiéramos entrar y acceder al piso inferior. Lo primero que notamos fue que mientras más caminábamos, mas metálico se volvía el ambiente, parecía que todo se volvía mas y mas futurístico al acercarnos a sea lo que fuera que estaba al fondo del todo. Entonces, lo vimos: Una gigantesca estructura metálica cuya esfera interna irradiaba todo el cuarto como si se tratara de un cañón a punto de ser disparada hacia la abertura del techo que daba hacia el cielo. No paso mucho antes que Sceptile se apareciera con un casco anti-telepatía en su cabeza. Recuerdo muy bien su pequeño pero último discurso: “Seguramente Darkrai ya les dijo que yo me obsesione con la idea de robarle los poderes a un dios, ¿Correcto? Resulta que llegaron un muy mal momento cabrones de mierda. Active la maquina una hora antes de que llegaran y eso solo significa una cosa, están todos jodidos. ¿Creen que me interesan sus pinches problemas? ¡Ja! Imbéciles desde el principio, imbéciles hasta el fin. Tengan muy en cuenta una cosa, siempre que haya ideales retorcidos, habrán visiones de sadismo sobre la vida”.

Tras decir esto, intentamos atacarlo, pero la maquina se disparo antes lanzando un potente rayo hacia el cielo que ilumino el cuarto entero. Una potencia lo suficiente poderosa como para dejar ciego a cualquiera. Observe a Sceptile con los ojos completamente desfigurados al haber visto directamente el rayo, se había quedado ciego, pero no le importaba. El cielo se oscureció y se resquebrajo de repente. Sceptile grito como un loco enloquecido mientras del cielo descendía una extraña masa de negrura que se movía erráticamente. La verdad, ya no podíamos hacer nada en ese momento, cualquier intento de acercamiento podría pulverizar a cualquiera dentro pero Sceptile resistió el dolor mientras volvía a observar que el poder de semejante maquina lo estaba literalmente despellejando. Entonces la masa de negrura entro por el agujero y absorbió a un deformado Sceptile en su interior.

Fue entonces cuando oí escuchar a Darkrai decir: “Ese malnacido. Jamás creí que su plan se volviera realidad y ahora… ahora ya no hay esperanza alguna. Zekrom, ya viene.” Antes de que yo siquiera pudiera pronuncia la pregunta ¿Quién es Zekrom? un rayo de oscuridad se abalanzo como un misil sobre el palacio… desintegrando todo el edificio y sus alrededores en el proceso.

…

Todos estaríamos muertos de no haber sido por Deoxys. El muy astuto ya nos había proveído de un virus benigno luego del lavado cerebral de los soldados para que, en caso de que el palacio entero fuese destruido por una explosión y en la cual no hubiéramos salido de ahí a tiempo, el virus actuaria de inmediato formando una piel protectora indestructible que sería inmune a todo tipo de explosivo. Todos los miembros de la Legión y la gran mayoría de los soldados que se encontraban en el momento del impacto sobrevivimos gracias a ello.

Para cuando emergimos de este devastador y desolador panorama en que se había convertido toda la zona que antiguamente perteneciera a Sceptile, el resto de los miembros de la Legión se reunió con nosotros así como una cantidad notable de soldados y todos comenzaron a preguntar qué era lo que había pasado. Nadie tenía una respuesta clara pero lo que dijo Darkrai me mantuvo intrigado. Un rápido análisis mental me reveló algo nuevo, los recuerdos reprimidos de su cerebro se estaban abriendo ante la presión del medio y el temor a la muerte que sentía en ese momento y por fin pude descubrir el pasado de este tipo.

Todo comenzó el año antes de que Blaziken ganara las elecciones para convertirse en presidente. En una villa a las afueras de la ciudad principal del país, vivía un enigmático grupo al que solo le llamaban La tribu de la oscuridad. Darkrai había sido seleccionado recientemente como el líder espiritual de la tribu tras el fallecimiento del antiguo líder Mismagius. No paso ni un día, antes de que el dios al que le rendían tributo se le apareciera a los ojos de Darkrai. Zekrom le dijo que dada su perfecta labor para mantener unida a la tribu y seguir los principios de sus ancestros, se le serian concedidos dones que únicamente el líder poseería: Invisibilidad, Metamorfosis en cualquier pokémon que desee y tentáculos de manipulación mental. Darkrai respetuosamente acepto los regalos y le prometería que le haría un buen uso mientras el viviese. Sin embargo, la locura se estaba entrometiendo en el lugar en el que menos esperaría y eso sería determinante para el cambio tan radical de su naturaleza espiritual.

Un enigmático ser apareció una madrugada cuando Darkrai comenzaba a levantarse. No, no era Sceptile, era alguien más, como si se tratara de alguien que no perteneciera a este mundo. El extraño ser sometió fácilmente a Darkrai sin levantar sospecha alguna del resto de la tribu. Lo miro directamente a los ojos pero aun así no logro identificarlo, entonces sintió como lentamente el miedo se introducía a su mente y la locura comenzaba a dar señales de aparición. Darkrai logro escuchar, sin embargo, parte de su pequeño discurso: “…mate a Mismagus para que todo siguiera su curso y te eligieran a ti para que, con los poderes que te han dado, mates a los tuyos. Cuando termines, no recordaras nada de tu vida pasada, y ni siquiera a mí, yo solo vine de paseo a este mundo para iniciar el plan maestro una vez que todo haya terminado. Nadie sabrá que yo estuve aquí y tú nunca sabrás quien soy yo. Ahora, hazme un favor, mata a tu tribu, ¿Quieres?”

Atrapado en un circulo de rabia, Darkrai no pudo sacarse la infección que aquel ser que le había introducido en el cerebro. Era tanta la rabia que tenía que termino por realizar una espantosa masacre en la villa. Nadie vio venir el ataque de Darkrai, se había convertido en una máquina de matar. Al terminar, y ya volviendo en sí, quedo devastado al observar los cuerpos despedazados de los suyos en la villa… entonces miro sus manos cubiertos completamente de sangre y también, se dio cuenta de que no podía recordar nada anterior a este genocidio. Frustrado, gimiendo y llorando, abandono la villa, lentamente siendo consumida por el fuego que el mismo provoco sin saberlo y se encamino a la ciudad buscando un poco de redención. Entonces, la locura termino por controlarlo por completo y cuando se topo con Regigigas y Sceptile, ambos lograron manipularlo tan fácilmente que se había convertido, en cuerpo y alma, en un títere sin ideales y motivos propios.

Aun no nos habíamos recuperado completamente todos tras la explosión cuando de repente, el cielo comenzó a oscurecerse mientras caóticos relámpagos se desplegaban como lanzas guerreras despedazando el viento. Fue ahí precisamente cuando lo vi: La perturbadora imagen de un grotesco Sceptile yacía suspendido en el cielo.

Por un par de minutos, creímos que no haría nada ya que se nos quedaba viendo con sus ojos penetrantes, sangrantes, deformes y temerosos. Y entonces fuimos testigo de su furia mientras nos levitaba 6 metros en el aire para luego azotarnos violentamente contra el suelo. Era un acto bastante extraño ya que Scepile elegía primero al azar a un pokémon cualquiera para luego dejarlo ir con todo al suelo, luego aumentaba a dos, a tres, a cuatro y así seguía continuamente con sus bizarros ataques sin que nada pudiéramos hacer al respecto. Era como si Sceptile estuviese jugando con nosotros pero al mismo tiempo escuchaba sus tenebrosos ecos de dolor y frustración. Parecía como si… careciera de mente propia.

Estaba tan enfocado en su manifestación y en mis pensamientos para saber cómo detenerlo que no me percate que Darkrai estaba realizando un ritual sagrado de su tribu… uno para invocar a un ente todopoderoso.

Entre este espectáculo de caos sin sentido, un rayo de luz oscuro surgió en el suelo y de él, emergía una figura que jamás en mi vida llegaría a ver en persona: Zekrom.

Al parecer, Zekrom estaba consciente de lo que sucedía al tiempo de que Darkrai se humillaba ante el diciéndole con tristeza sobre la masacre de la tribu de la oscuridad que, sin saberlo, cometió y que definitivamente no era digno de sus dones. Zekrom simplemente rio sarcásticamente ante su acto y le dijo: “No te preocupes por eso mi fiel siervo, en el periodo en el que vine hacia ti hasta el despertar de tu locura, un hecho inesperado se suscitó mas allá de este velo de la realidad que requería de mi atención al igual que la de mis hermanos Reshiram, Giratina y Arceus por lo delicado que se trataba. Sceptile fue un patético caso menor que lo arregle borrándole la mente de ese cascarrabias infiel. El osó enfrentarnos en nuestro plano con el objetivo de robar nuestros poderes divinos, y pago las consecuencias de forma terrible. Mis hermanos y yo hicimos un pacto de no interferir en el mundo mortal, eso se lo dejamos a ustedes. Esta es tu oportunidad de redimirte Darkrai, demuéstrame que puedes salvar al mundo y ser un héroe… una leyenda. Incluso si tienes que pagar el precio máximo para lograrlo. En cuanto al resto de ustedes, solo me resta exigirles una cosa: Sobrevivan”

Zekrom se disipo y Darkrai, sabiendo que tenía que realizar un último acto tras dirigir su mirada hacia el deforme Sceptile, comenzó a concentrarse mientras notábamos como una partícula de nuestros poderes de cada aquel que se encontraba en el campo de batalla comenzaba siendo fusionada en una esfera de energía pura. Rayquaza entonces entendió lo que estaba haciendo e intento llamar su atención al gritarle: “¡Darkrai, no tienes que hacer esto! ¡Déjanos ayudarte!” Darkrai simplemente lanzo una mirada hacia nosotros y entonces pronuncio sus últimas palabras: “Mi vida fue un gran engaño, ahora puedo por fin puedo alcanzar la redención que tanto he deseado. El perdón de mis pecados… la felicidad absoluta y el retorno con los míos”, y entonces se propulso como una bala hacia el núcleo del grotesco Sceptile, pulverizándose ambos en el acto en medio de un gran estallido blancuzco. Momentos después, el cielo lucia despejado y al fin podíamos observar de nuevo el gran cielo azulado.

-Darkrai se convirtió en un mártir. Todo este tiempo era un alma atormentada que solicitaba desesperadamente por ayuda.

-A veces me siento culpable de haberlo tratado tan mal luego de la golpiza que le propine.

-Era la guerra al fin y al cabo, ¿Qué podías hacer? Ni siquiera sabias lo que le había ocurrido.

-Cierto.

-A todo esto, ¿Qué le sucedió a Alakazam?

-Se convirtió en un pacifista tras encontrar la redención de su alma a través de la iglesia de Arceus. Tímido, fue hacia nuestros cuarteles, 2 semanas después de que el mundo fue restaurado a la normalidad, y pidió si teníamos un lugar para él.

-Asumo que ya lo habías perdonado para ese momento.

-Sí, lo hice. Igual que Darkrai, el simplemente era otra víctima más de las manipulaciones de Sceptile. Ahora entiendo que esta rivalidad por la que siempre estábamos peleando ocurrió porque Sceptile lo amenazo de muerte en el pasado y le ordeno que me sacara del tablero de alguna u otra manera.

-Lo traumatizo.

-Exacto.

-Por otro lado, ¿Tienes alguna idea de quién fue el sujeto que obligo a Darkrai a matar a los suyos? O, es más, ¿Entendiste a lo que se estaba refiriendo Zekrom que hizo reunir a sus colegas divinos?

-¿Cómo lo voy a saber? Todo es un enigma últimamente.

-Esta crisis… ciertamente nos afecto a todos, ¿Verdad Mewtwo?

-No te culpo Sonic, viviste una situación casi similar a la mía. Ese enloquecido equidna pago con su vida, se lo merecía el muy cabrón por haber traicionado a su propia raza.

-Al menos logramos devolver a todos los equidnas muertos a la vida, restauramos en su totalidad a toda la raza, eso es un excelente logro, ¿No crees?

-Una buena recompensa en verdad.

-¿Ya te pusiste en contacto con Mario y Fox para discutir sobre las respectivas crisis en sus universos?

-Aun no, pero espero reunirlos a ambos para que me cuenten su historia. De preferencia, hoy mismo.

-Hasta ahora tengo entendido que pasaron básicamente por la misma crisis que nosotros. Todos tuvimos que ser testigos de sacrificios enormes y no me sorprendería que ellos también lo hubiesen experimentado.

-¿Y te das cuenta de una cosa? Esta mierda de las crisis sucedió en el mismo jodido segundo. Como si alguien tras bambalinas hubiera arreglado todo esto desde el principio.

-Si algo mucho peor es lo que vendrá, debemos estar preparados.

-Sí… debemos estarlo.

…abaugicapa es on nua ari us euq ed ,ojeuq es ísa nua Y

1 comentario:

  1. Camarada Flesh me has vuelto a dejar en verdad Anonadado, la historia de conspiraciones se volvio aun mas conspiracional de lo que lo que ya era.

    De pronto un ser oculto aun por encima de Giratina, Arceus y familia, aparecen en el aderezo. Sceptile tuvo su merecido supongo que para el beneplacito de Mewtwo y los miembros de la Legion. De pronto Sonic aparece hablando con el, estuvo en el mismo desmadre pero en diferente universo. De pronto todo el asunto parece migrar al Universo de Smash Brothers? de pronto veremos al Ancient Minister?, Master Hand?, creo que me estoy adelantando a tu relato.

    Excelso trabajo camarada, te felicito de verdad!.

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